… El tiempo se hunde ya en las entrañas de la tierra, como una vela consumida …

Recuerda el Samhain 2016

Impactante lo vivido la noche del 31 de octubre por las calles de Pinto.

Por primera vez, o al menos en 3.000 años, que no se paseaba por las angostas calles del casco antiguo la Divina Diosa Ategena. En su trono de gloria, velada, como corresponde a la primera parte del rito. Nos miró a todos desde unos ojos insondables. El bramar de los cuernos, las llamas delas antorchas, los «salves» que todos repetíamos, nos llevó al un tiempo sin tiempo.

No hay palabras para definir la experiencia.

¡Salve Diosa Ategena!