Escuchamos con frecuencia, para referirnos a una persona antipática, una expresión parecida a esta: “¡Esta persona es un CARDO!

Pero, ¿nos hemos parado a pensar como es el carácter de los CARDOS?

Pues os aseguro que tras leer este documento, no vais a volver a llamar CARDO a una persona seca, estirada, borde…

Los CARDOS nacen siempre en terrenos áridos, desprovistos de nutrientes, allí donde ninguna otra hierba o arbusto se atrevería a nacer. Así que, una vez que eligen ese terreno inhóspito desprovisto de vida, y en mitad del invierno, cuando las heladas son crueles, él, nuestro amigo CARDO, se hunde en la tierra y comienza su vida.

El cardo es un pionero que se desarrolla sin ninguna dificultad en terrenos que han sido devastados por acción humana o por desastres naturales.

El CARDO es un acumulador de potasio en sus partes verdes y en el fruto, hasta tres veces más que el plátano o la acelga. Sus pistilos morados, cuando se majan y se añaden a la leche, esta se cuaja haciendo queso.

Al siguiente invierno de su nacimiento, su cuerpo agostado por el estío, cae sin vida al suelo derribado por la lluvia y el viento. Cuando su materia es pasto de los organismos que habitan el suelo, el resultado es una orla negruzca y fértil en sustitución de su masa. Ahí nacerá la nueva vida, una nueva vida más variada y más exigente en condiciones. Es un sustrato perfecto.

Su raíz es pivotante, tiene la habilidad de internarse en capas no exploradas por otras plantas herbáceas. Esto hace que su vigorosa raíz descompacte la tierra endurecida.

Los pinchos que recubren su cuerpo le defiende de los animales herbívoros que por allí vagan hambrientos.

Cuando llega la primavera es cuando su crecimiento llega al máximo desarrollo, alcanzando los 2 metros y a veces hasta tres.

Tan vigoroso y altivo es su cuerpo que cuesta trabajo imaginar de donde está sacando los nutrientes para alcanzar tal talla.

En el mes de junio echa esa maravillosa y espléndida flor morada. El semillero.

Y por fin en el mes de julio termina su ciclo vital.

Muchas plantas crecen bajo su sombra, cuando los CARDOS son grandes, entre ellas las setas.

Pero su única intención es que, al final de su vida caerá al suelo y alimentará la tierra, para que otras criaturas puedan nacer y alimentarse en ella.

Los pistilos, secos ya, saldrán volando para con la semilla incluida arraigarse en otra árida tierra. No todos vuelan, algunos se quedan en la corola (pequeñas semillas de color negro) para dar de comer a las aves. Generalmente aves coloridas, como son los jilgueros o gorriones.

SOBRE SU NOMBRE
(SILYBUM MARIANUS))

Hasta el año 1.751 al CARDO se le denominaba con el nombre de CARDUUS, fue Joseph Gaertner, un botánico alemán que, a partir de esa fecha determinó llamar al CARDO con un nombre mucho más enigmático, SILYBUM MARIANUS.

Y así con su nombre recién estrenado aparece publicado en el año 1791. Perteneciendo de esta manera por primera vez, al género SILYBUM.

UN VIAJE POR EL TIEMPO

¿Por qué pensó Joseph Gaertner en este nombre para el que hasta entonces era CARDUUS?

… Veamos, SILYBUM, es una deidad menor. Pertenece a la mitología SUMERIA.

SILYBUN es una deidad guardiana de la feminidad joven. Muy asociada con los rayos del Sol. Era invocada para limpiar la degradación, la humillación y la violación. Está asociada al éxtasis femenino. Sus elementos son el AGUA y el CALOR.

La Diosa LILYBUM es el aspecto femenino del Sol, está mimetizada en él. Tiene sus contemporáneas en una virgen no sensible y envuelta en fuego, asociada a ASTARTE, INANA e ISHTAR.

La diosa SILYBUM es evocada como, «La que se da baños de sol».

Ahora entendemos lo que el botánico alemán pensó cuando estudió la vida de nuestro CARDO: Él al igual que la diosa SILYBUM necesita los baños de sol. Solo crece en latitudes muy cálidas, suelos desnudos y a sol directo.

MORALEJA:

El CARDO es generoso y desprendido, su única intención es dar vida a otras especies, alimentando la tierra donde nace y crece.

No vuelvas a llamar CARDO a una persona antipática y egoísta.

SILYBUM MARIANUS (Cardo) nos enseña con su obra que todo está integrado en todo. Que el Amor es generosidad, y que cuando damos amor recibimos lo mismo paro multiplicado, ya que vivimos en todo lo que existe.

Victor Guerrero y Luna Wicca Celtíbera.