…No todas las lágrimas son amargas.
A veces del manantial del corazón brotan, saladas y dulces
gotas de luz que se deslizan por nuestro rostro.
Son el recuerdo del Hogar que se refleja en cualquier
belleza visible y a veces invisible.
Mi Hogar del que vine… Mi familia de Estrella, tiene la belleza
de todos los océanos y todas las constelaciones.
… ¡Y tan lejos!
Me queda mucho recorrido aún para llegar a él.
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