EL LIBRE ALBEDRÍO Y DETERMINISMO

 

En el Camino Iniciático se confía en la fuerza de voluntad del DISCÍPULO. Al principio del Camino Espiritual, al viajero místico le asaltan múltiples presiones procedentes de su falta de equilibrio psíquico y de su debilidad frente a sus anhelos y preferencias. En esta etapa de la Senda, el viajero debe creer en el libre albedrío, como dice la frase de sabiduría “EL HOMBRE TENDRÁ EN SU CUENTA SÓLO LO QUE HAYA GANADO”.

Solo ejercitando la VOLUNTAD podrá dominar las debilidades de su mente, y prepararse para ser adornado con los ATRIBUTOS DIVINOS. Solo podrá alcanzar su objetivo sublime mediante la atracción divina conjugada con su esfuerzo individual. En este sentido reza la frase:

“AUNQUE LA UNIÓN CON LOS DIOSES NO SE DÉ POR TUS ESFUERZOS, ¡OH CORAZÓN! ESFUÉRZATE HASTA EL LÍMITE PARA CONSEGUIRLO”.

Pero debe señalarse que en las etapas realmente avanzadas del Camino Iniciático. Cuando el Iniciado ha sido adornado con los Atributos Divinos, cree entonces en el DETERMINISMO, aunque en el contexto de la libertad absoluta. Esto es porque ahí ya no existe el EGO INDIVIDUAL, y todo lo que realiza el Iniciado es por VOLUNTAD DIVINA.