Borraré las palabras,
los sonidos y los discursos,
para poder, sin ellos,
conversar contigo.

Durante tanto tiempo te sentaste
frente a mi ávido corazón,
que este se transformó del todo en ti…

Por mucho que hable del amor o lo defina,
cuando llego al amor
me avergüenzo de mis palabras.

Te convertí en el buscador de caminos
cuando perdí la razón.
Tú eres el Camino.