El Equinoccio de otoño celebra el descenso de ATAECINA al Submundo. Ella va en busca de su Amado ENDOVÉLICO que ha sido muerto por un jabalí (significa las fuerzas de la destrucción que deshacen las formas para que la esencia pueda renacer. La alquimia)

ATAECINA ha de encontrarse con su Amado, ahora Señor del Mundo de los muertos. ENDOVÉLICO (el muy negro).

ATAECINA es la fuerza que todo lo vivifica. Entra en el SUBMUNDO ATRAVESANDO TODAS LAS TRABAS DE LA MUERTE. Abandona el mundo de los vivos a mirar el fallecimiento de todo lo que antes era verde y florido.

Es necesario atravesar todas las oscuras profundidades para encontrarse con su verdadero amor. Luego en un instante se realiza la vida en su unión.

La víspera del Equinoccio de otoño se recogen los ídolos ritualmente, ATAECINA y ENDOVÉLICO son guardados en una hornacina hasta el Equinoccio de primavera. Es en ese momento, en el Equinoccio de otoño que se rememora la muerte del dios y de la búsqueda de su Amada para volverlo a la vida.

En el Equinoccio de primavera se celebra la VUELTA A LA VIDA, el RENACIMIENTO.

Siempre que ATAECINA desciende, confiamos a la Diosa y Señora Nuestra, las semillas de nuestros sueños. Ella es la más importante diosa de la historia de la humanidad. Es la que hace posible el florecer nuevamente en AMOR y BELLEZA, junto a su Amado, se entierra en el Vientre bajo la tierra, será rodada por las Fuerzas de Destrucción del Submundo que harán que la cáscara de la semilla se pudra. En ese proceso, ella pasará por dolor y miedo, en una verdadera alquimia, en el Caldero de la tierra, gusanos y humedad del Vientre de la Vieja Dana. Y de ese caos germinal, surgirá el brote verde que se elevará, en busca del Sol: ENDOVÉLICO (lo que florece), que ahí sí, habrá vuelto a brillar sobre la superficie. El brote crecerá, recibiendo los besos cálidos de ENDOVÉLICO.

El botón pronto se mostrará entre los follajes, y de aquí que, en el tiempo correcto, florecerá, y la Diosa, así, retornará a sus hijos, la Renacida, la flor plena de Vida, Alegría, Belleza y Amor, ATAECINA.

Y junto a la Diosa, florecerán los sueños que esta hija devota te ha confiado, y que junto a ti, festejará la realización de cada uno de ellos, así como también aprenderá sobre la no realización de aquellos que no vengan, pues ATAECINA es Señora de la Tierra, la Luna y el Submundo, Diosa Triple que reina sobre todos los Mundos, y que conoce lo que va en las profundidades subterráneas de mi inconsciente, en lo íntimo de mi alma, y sabedora de ello, me concederá siempre los frutos apropiados para mi mejor cosecha.

¡POR TI, OH MADRE TIERRA!