Un mar ilimitado

todo, ¡agua!

todo, ¡agua!

y tú, completamente limitado,

porque te consideras limitado.

Las imágenes que forjas en tu mente

no son tuyas,

sino, estrellas, galaxias y universos.

Y tú, átomo perdido.

¿Quien eres?

¡El no-ser!

¿Todo eres tú?

¿La tierra eres tú?

¡La nada envuelta en si!

El Mar en movimiento

desde la eternidad,

repetición sin fin,

una ola callando,

otra manifestándose.

Derrumba ya la forma.

rompe por fin el molde,

la imagen de la mente

el molde que da forma al sueño de existir.

Escucha el Mar,

el verdadero canto de la vida:

«Fue el Mar y nada más. Es el Mar, nada más».

Diwan de poesía, Nurbakh