EL LAMENTO DE ARIADNA Abandonada estoy, abandonada por el amante al que ofrecí mi vida; en mi sueño partió, sin despedida, llevándose mi ensueño a la alborada. Vino hacia mí con alma desolada en laberinto de dolor perdida, y halló con mi asistencia la salida, tras matar a su monstruo con mi espada. En todos hay un Minotauro fiero que en el dédalo interno nos oprime y que exige la audacia de un Teseo. Pero no habrá victoria del guerrero sin la Ariadna que besa y que redime, …y que será olvidada tras su empleo.