LA TRADICIÓN INICIÁTICA EN CERDANYA Y EL ENIGMA DE LA PIEDRA ROSA

por Jean-Paul Poirier (Puigcerdá)

Los Keretanis se establecieron en los Pirineos desde el Coll de la Perxa (cerca de Font – Romeu, Francia) hasta la Seu d’Urgell (Lérida). Plinio consideraba que llegaron incluso hasta el valle de Arán y que hablaban un dialecto parecido al vasco. Si bien hubo una clara aportación vasca en la etnia ceretana, la tradición céltica y celtibérica fue mayor todavía.

Es interesante notar que el terreno más específico de los ceretanos (keretanis) rodea el pueblo de Puigcerdá y está demarcado por una serie de dólmenes entre los cuales se pueden citar los de la Borda (Eyna), el Cal Caballer (Brangoly), La Paborde (La Molina) y Can Auran (Prullans). Aunque tales dólmenes no fueron levantados por los que denominamos ahora -ceretanos-, sino por sus antepasados, ellos guardaron sin embargo el recuerdo de la sabiduría ancestral, como pasó con los celtas de Bretaña, y la transmitieron hasta llegar a los Compañeros del Deber Románico, peregrinos de Santiago y Templarios. Ahora redescubramos una parte de la gran cadena de la Tradición en la Cerdaña catalana.

Cuando los romanos concretaron en Cerdeña las rutas que pasaban por los puntos de edificación megalítica, la ruta principal venía del Rosellón por el valle del Tét y del Jardó. Llégada a la Cerdaña, entraba por el Coll de la Perxa y pasaba a 200 m. del dolmen de La Borda de Eyna (Pyrénées Orientales). Luego, se dirigía hacia el pueblo de Llivia para seguir después en dirección a Lérida, siguiendo el valle del Segre (1). Numerosas ramificaciones completaban la red ceretana (Sant Martí d’Aravó, Sant Martí d’En Valls d’Angoustrina, Isóvol, Soler, Dorres, etc…). Pero antes de la llegada de los romanos, los «Keretanís» tenían ya su infraestructura de caminos y una capital que llamaban -Kerre-, nombre que pasó luego a ser -loulia Libika- patria de los Keretanis-libenses. Ahora el pueblo se llama -Llivia- y tiene la particularidad de estar encerrado en el territorio francés.
La tribu líbense fue la base del pueblo ceretano, y si bien unos autores se ingenian para encontrarle un origen latino, como es de costumbre, otros prefieren «atacar» más lejos y considerarla como un núcleo perteneciente a una raza muy antigua que tuvo que dispersarse y refugiarse en las montañas, raza de origen atlante o libio-tartésico. No es de extrañar que en la comarca se ha mencionado la presencia de varios esqueletos de gigantes, como pudieron serlos los atlantes, pero el carácter cerrado y desconfiado de los montañeses ceretanos actuales impide conocer todavía los exactos lugares de descanso.


Vírgenes en los centros sagrados célticos

La manía de latinizar todo por parte de los romanos y de la historia convencional aportó a Cerdaña auténticos destrozos en la antigua raza indígena, en sus topónimos, costumbres y centros de interés. Un caso típico es el de las aguas sagradas de Dorres, lugar en el cual había una galería cubierta colocada a 1.380 m. de altitud. Los romanos hicieron desaparecer casi por completo el centro druídico correspondiente a una salida de agua benéfica, y trasladaron los «baños» más abajo formando el pueblo de -Vilanova de las Escaldes (el pueblo nuevo de las aguas calientes)-. Sin embargo en Dorres, queda algo de los antiguos baños celtas y todavía hay naturalistas que siguen bañándose al aire libre aprovechando las cualidades del agua como lo hicieron los habitantes de Cerdaña antes de los romanos (2).

El nombre de Dorres puede venir del celta «Edors» (el límite de las tierras cultivables), lo que se verifica en este lugar de los Pirineos, o bien del vascuence «iturri» (palabra relacionada con el concepto de fuentes). Las dos etimologías se mezclaron en una cierta época, y el pueblo de Dorres se llamó sucesivamente -Edors- y -Iturres-.

A muy poca distancia de Dorres, encontramos la Virgen de Odeilló-Font Romeu. Fue colocada para cristianizar un eslabón de los antiguos cultos a la diosa-madre, que en muchas ocasiones coinciden con manantiales de aguas curativas o benéficas. La capilla de la Virgen fue levantada en un bosque que estaba a la vera del camino de los que peregrinaban hacia Santiago de Compostela desde las tierras del Sur de Francia y las de Italia. En la Edad Media, el culto ancestral recobró su fuerza original y esotérica gracias a los peregrinos de Santiago que provenían de aquellas tierras y principalmente del Rosellón, como en la antigüedad lo hicieron los Keretanis. Descansaban cerca de la «fuente del romera» (Font-Romeu) cerca de OdeiIló y visitaban todos los lugares celtibéricos de la zona y de los cuales hablaremos a continuación. Es significativo que en el blasorí de Font-Romeu se ve a un peregrino con la concha de Santiago delante de un manantial que brota, frente al pico de Finistrelles (el fin de las estrellas, o la ventana de las estrellas).

La Virgen de Odeilló fue, como de costumbre, encontrada por un pastor, a principios de la Edad Media, y se parece mucho a otra virgen relativa a los cultos célticos en la provincia de Soria, en el ¡lugar llamado Inodejo! (3). El parentesco etimológico es flagrante: Odeilló – Inodejo (in-Odejo) considerando la antigua pr un i la Y, LL y J. Tal vez debemos pensar también en la etimología de los pueblos llamados -Oteillo Langreo (Santander), Odollo Castrillo de Cabrera (León) e Hinojo Suances (Santander)-, zonas de alto valor celtibérico y de los peregrinos de Santiago y de aguas minerales. También en la provincia de Soria encontramos la marca típica de los Compañeros iniciados en Santiago de Compostela, expresada en numerosos lugares por la «pata de oca» u «ocas» grabadas, signos inequívocos de la Tradición druídica y de Compostela (3). Como continuación de los cultos a la diosamadre tierra, telúrica y negra, la virgen cristianizada de Odeilló sigue llamándose la Virgen del Subterráneo, como la Nótre Dame de la catedral de Chartres con tanta tradición druídica y de Compañeros. (A veces la llaman la Virgen del Invento, del latín: invenire=descubrir, encontrar).

Belloc: culto a los dioses célticos

La virgen de Odeilló tiene su paralelo en el monte de Belloc, situado a 10 km. de FontRomeu, al norte de la comarca ceretana. Fue un lugar de culto a los dioses celtas Bel y Lug. Más tarde, fue cristianizado al encontrar un pastor una virgen negra. (Algunos piensan que la virgen fue encontrada por un toro, lo que indica todavía más relación con los cultos primitivos solares). Esta virgen tiene características tan especiales, distintas de las otras regionales de tipo románico que incluso los historiadores convencionales no se atreven a clasificarla. La orientación de la mano derecha del Niño y de la Virgen forman una angulación perfecta de 90° y señala alguna simbología específica recalcada por la longitud desemesurada de dos dedos del Niño y tres dedos de la Virgen (numerología esotérica 3+2=5, símbolo del hombre en la Tierra que encontramos en el sello de Salomón y en la arquitectonía gótica).

En Belloc estuvieron los cofrades hospitalarios, orden relacionada con los Templarios y que custodiarnn la ruta de Santiago por la Cerdaña. Si bien no fueron sus primeros propietarios, estuvieron allí mucho tiempo, hasta el siglo XVIII. La ermita de Belloc fue construida en el año 1330 para cristianizar definitivamente el lugar con el hallazgo de la Virgen por el siglo IX cerca de un pozo muy antiguo y orientado norte-sur.

Aún hoy en día, se hace una peregrinación al monte de Belloc el día 24 de Junio, día de la fiesta de San Juan, relacionado con el Fuego del solsticio y la conexión del Fuego celestial de Lug con la Tierra de Bel. En el pueblo de Osséja, se hace, todavía, frente a Belloc, una hoguera el día de San Juan según el antiguo rito procedente de los cultos druídicos y recogidos por los Compañeros del Deber. Consiste en elegir cierto tipo de madera y colocarlas construyendo nueve torres alrededor de las cuales se dan tres vueltas. Estos números 9 y 3 los encontramos precisamente en la angulación de la Virgen de Belloc: 90° y 30° de la mano de la Virgen con el eje central. Otro detalle interesante en la ermita de Belloc: la luz exterior penetra únicamente por 3 ventanales y coinciden en un solo punto, el emplazamiento de la Virgen al mediodía del solsticio de verano. El culto solar estuvo también presente en los pueblos ceretanos de Llo y Llus, cuyos nombres indican perfectamente el dios Lug. Además de las vírgenes de Odeilló y Belloc, existen otras románicas en Cerdaña como en el pueblo de Err y la Nótre-Dame de Hix con su vestido repleto de estrellas, relacionado con el camino de Santiago. El pueblo de Hix está situado justo en el eje entre el pico de Finistrelles y la ermita de Santiago de Rigolisa (la ruta de Galicia) situada cerca de Puigcerdá. También hay otra virgen de sumo interés en el pueblo de Santa Leocadia, deformación de -Llogaia-, nombre que corresponde a los dioses célticos Lug y Gaia, la diosa-madre tierra.

El enigma de la piedra rosa


Regresemos a la época megalítica, base de la cultura de los constructores e iniciados. Al principio, los monumentos megalíticos marcaron en muchas ocasiones las corrientes subterráneas magnéticas que a menudo tienen efectos positivos sobre las personas. Así se formó el culto a la Madre-tierra, a la Mutra céltica que luego pasó a ser virgen negra, como principalmente en Belloc. También fue el culto de Osiris e Isis que encontramos en los pueblos ceretanos de Isogall e Isavall (ahora Isóvol y Eiravals).

La muestra más destacada en este sentido, es el dolmen de Brangoly, llamado antiguamente Braguile, situado en el norte de la Cerdaña, en la parte francesa. Es la clave de junción entre el monte de Belloc y las aguas sulfúricas de Dorres. A este lugar, llega la corriente telúrica procedente del macizo central francés y se ramifica en varios tramos después de cruzar los Pirineos. El dolmen tiene como dimensiones 3,60 m. de largo, 1,80 m. de ancho y 2 m. de alto. La cubierta que posee varias alvéolas indescifrables descansa sobre tres puntos en los tres soportes verticales. Sin embargo, la entrada está tapada por otras dos piedras inclinadas y perfectamente paralelas. Un solo punto de contacto une estas dos losas, una piedra de granito rosa de 10 cm. de largo. Hay que decir que el material del dolmen, como la piedra local es de granito gris mientras que hace falta ir lejos para encontrar granito rosa, el que sirvió en este caso como contacto magnético. Así el dolmen de Brangoly sirvió como instrumento potenciador de fuerzas telúricas recargando positivamente las aguas subterráneas locales, como Dorres, situado a 2 km. del dolmen. El magnetismo de Brangoly es aprovechado en las mejores condiciones de resonancia gracias a escasos puntos de apoyo que no sofocan las vibraciones. La losa de cubierta está sometida pues a una sutil tensión acrecentando las radiaciones. Pero el punto más original y enigmático sigue siendo esta pequeña piedra rosa de contacto entre las dos losas grises de la entrada. Cómo no recordar el sarcófago real de granito rosa dentro del Zed de la pirámide de Kheops rodeado de piedra caliza y que recibe y descarga energía! ¡Cómo no pensar en ccndensadores!

El alto conocimiento de los constructores de megalitos en Cerdaña se encuentra también en otros puntos. A menos de un kilómetro de Brangoly, encontramos la fortaleza ciclópea de Bena, montículo que domina el valle de Cerdaña y al cual se accede por un camino megalítíco. El recinto, de unos 100 mz, consta de elementos típicos que indican el paso de los hombres del Neolítico y en la parte norte de la fortaleza, la muralla está formada por grandes losas graníticas cortadas en forma de trapecio e invertidas para poder encajar perfectamente. La orientación norte está indicada con mucha ‘precisión gracias a los ángulos de tres piedras alineadas y distantes de 10 m.

Cerca de la iglesia de Sant Martí de Angoustrina (4), hay dos puentes megalíticos y otra fortaleza, pero esta última no posee tanta elaboración a pesar de tener algunos aspectos que recuerdan la edificación de Termancia, ciudad troglodita de la provincia de Soria. En la parte sur del valle ceretano, hay otro montículo cerca de La Molina en el cual encontramos el dolmen de Paborde cuya etimología es interesante ya que si consideramos el idioma celta -Pabored- significa «el lugar del jilguero» (pájaro que se alberga cerca de los riachuelos, como los encontramos cerca del dolmen). Debajo del dolmen, circulan aguas subterráneas que refuerzan su dinamismo telúrico. Dentro del dolmen, vemos varias marcas en forma de cavidades circulares típicas de los monumentos megalíticos ceretanos.

La cadena de la gran tradición nunca se rompió en Cerdanya

Siglos después de la edificación megalítica y la llegada de los Keretanis, viniendo del este, los peregrinos de Santiago, constructores ellos mismos, o amigos de los Compañeros del Deber Románico, entraban a España por Llivia y Santiago de Rigolisa. Se juntaban un tiempo con «La Secta» asociación cabalista que se reunía en la Sinagoga de Puigcerdá. Esta asociación les ayudaba notablemente en la edificación de puentes, abadías e iglesias, sobre todo desde el punto de vista financiero. Luego los peregrinos pasaban el puente de Sant Martí d’Aravó (al este de Puigcerdá) para dirigirse hacia Talló, Sant Martí del Castell y al valle del Segre.

Está claro que el camino de Santiaao nrocedente del Rosellón era una simple ramificacion que se juntaba con el itinerario del Somport y Canfranc, pero sin duda se trata de a ramificación más antigua correspondiente al verdadero camino anterior a la cristianización y que seguía el paralelo 42º (5). Y quien dice procedencia del Rosellón y Perpignan dice también procedencia de Italia y Suiza. Precisamente es pero aquellas zonas que emigraron los celtas y libenses, y tambien de aquellas zonas procedían una buena parte de los compañeros. No es casual que el mayor Maestro de obra de Cerdaña en el siglo XII se llamase Raimond de Lombardía. Estuvo presente cuando la edificación de las iglesias de Sant Martí de Angoustrina (cerca de la piedra de sacrificios de En Valls y de los puentes megalíticos). Sta. Maria de Talló, Sant Sadurní de Caboriú (Bellver), Hix, Llo, Guíls, etc… En la iglesia de Sant Sadurní, hay una piedra angular con un rostro esculpido que recuerda notablemente el estilo céltico, detalle que encontramos en otros sitios de la Cerdaña. Los Compañeros aprendieron a tallar y a utilizar el granito y estratos como los constructores de los megalitos y mejoraron notablemente el material utilizado en la época visigoda. Es interesante notar que de vez en cuando, los Compañeros colocaban piedras rosas en lugares específicos (como en Sant Sadurní de Caboriú) lo que nos recuerda la piedra rosa del dolmen de Brangoly, dolmen que precisamente se llamó -Cal Caballer- en el siglo XII indicando así la relación de los constructores de la Edad Media, los Caballeros del Temple, los cabalistas de Puigcerdá con los constructores de los megalitos. Brangoly es la cabala, la muestra.

En Cerdaña, varios nobles como Guillem Jordá y Ramón de San Gil partieron para las Cruzadas templarías y el enigmático calvario de Lüvia nos da otro índice con sus cuatro Tau inscritas en relieve junto con la palabra -Toret-. ¡Cómo no comparar este anagrama y el «jargon» (argot,que hablaban los Compañeros) con los nombres de los valles del Tét y Jardó, de los cuales vinieron precisamente hacia Cerdaña los Keretanis y los peregrinos de la concha y pata de oca, (recordemos que en francés, el macho de la oca se llama -jars-)!

«Coquillards» y Compañeros dejaron suficientes huellas para demostrar que, aquí también, el lenguaje hermético era de rigor, tanto en su forma de hablar como en los signos que dejaron en la piedra de construcción. Es la simbología de la Tau de los Templarios, del Toret de. Llivia, del Tét y también del Toro que descubrió la virgen del antiguo solar de Belloc y Odeilló, junto al- Tridente atlante del cual hablaremos a continuación.

En Llivia, a la entrada de una cuadra, hay una losa de 60 cm. por 38 cm. tumbada en el suelo y que fue recuperada de alguna iglesia en ruinas. Encima, hay un curioso signo grabado de fabricación compañeril. El signo indica un deber que realizar: girar de una vuelta entera una llave para acceder a un lugar reservado, una cripta, subterráneo o pasadizo secreto. La losa es pues doblemente hermética puesto que precisamente en Llivia, numerosas leyendas de la época visigoda y árabe hablan de subterráneos y pasadizos entre el castillo y la iglesia. Se habla también de una cueva (de las hadas) en la cual se juntan varias corrientes subterráneas de agua radioactivada.

También en Llivia encontramos una fuente con la escultura de un rostro de carácter céltico indicando el mensaje de nuestros antepasados en conocer los valores telúricos y la importancia que daban a las aguas curativas. El rostro de la fuente posee los mismos.rasgos que se ve en el rostro de la fuente de Omeñaca (Soria) (6) y que la cabeza de un capitel de la iglesia colocada en el ángulo de una casa de Llivia: o sea una cara alargada con unos bigotes cuyas puntas se orientan hacia arriba y una barba en forma de punta. Si juntamos estos detalles, obtenemos el esquema del tridente atlante y que los celtas solían representar principalmente en sus calvarios cristianizados. Encontramos el mismo detalle de rostros con bigotes orientados hacia arriba y barba en forma- de punta en la figura del caldero de Gundestrup (Dinamarca) de origen céltico y representando el dios Cernunnos, así como en los monolitos esculpidos de Boa Island, Fermanagh (Irlanda).


El conocimiento de los libaneses-keretanís se concretizó además dentro de los cultos solares y lunares. En Llivia, en el emplazamiento del castillo, en ruinas, los Keretanis celebraban en fechas determinadas a sus dioses. La mayor parte se refería a, como lo vimos, la diosa madre tierra, la negra, la del subterráneo. La relación es directa con las ceremonias hechas de noche, ceremonias de culto lunar como lo muestra el monolito situado en la carretera de Llivia-Puigcerdá.

Fue utilizado aparentemente por los romanos para indicar su «vía ceretana» pero fue traída de un antiguo lugar de culto sirviendo sin duda de cubierta de un altar protohistórico. Posee en su superficie unos dibujos marcados con tan poca profundidad que no se ven de día; para verlos, y con mucha claridad, hay que esperar la noche y que la luna fuese llena y orientada con un cierto ángulo de declinación. Entonces el monolito revela una parte de su secreto como otros monolitos célticos encontrados en Francia, como el menhir de St. Samson-sur-Bance cuyos dibujos rectangulares solamente se ven a las once de la mañana. Sí bien es muy difícil descifrar ahora el mensaje de los signos de una de las caras, podemos descifrar en la otra una enorme M como la M de Mutra (diosa céltica). ¿Sería el culto a la diosa-madre Gaia (la tierra céltica) cuando capta de noche la energía cósmica gracias a la luna, como nos indica el nombre del pueblo ceretano Santa Leocadia (Llogaia=Lug-Gaia) y el nombre de la Sierra del Cadí? ¿Culto a los dioses Bel y Lug como en Belloc representados ahora por esta curiosa virgen negra? Estos cultos a la diosa-madre nos indican una parte del origen de los keretanis. Según Avié y Estrabón, fue una tribu muy antigua, desconocida, pero relacionada con los celtas y los ligures. Luego fueron «iberizados» y se mezclaron con la etnia vasca que ocupaba una buena parte de los Pirineos. Algunos autores consideran que las palabras «keretanis y Cerdaña» provienen del vasco «Keraita» (relación con los antepasados y la piedra); este nombre es pues una interpretación dada por los vascos a un pueblo muy antiguo. Pero no hay que olvidar que al sur de Perpignan, un pueblo se llama «Céret» y que en celta, la palabra -cerietennadquiere decir: los del Pueblo. El pueblo ceretano pertenece en su origen, antes de su retorno hacia el occidente, a una parte de la antigua raza aria calificada por las consonantes KRT y sus deformaciones, como los nombres de Creta, Grecia, Cerdeña, el pueblo kurdo, la ciudad de Cardiff, etc…, mientras que los vascos provendrían de una parte aria calificada por las consonantes SK como Euskadi, etruscos, svátika, sicanos, sicambros, Sicilia, toscano, skiptaros, etc…

La Tradición recuerda que los ceretanos y los libenses de Llivia eran descendientes de Tubal, nieto de Noé, superviviente del cataclismo mundial. Pueblo muy antiguo pues que llegó a Cerdaña con la tradición de las antiguas civilizaciones desaparecidas y que supieron entregar sus conocimientos a sus hijos y generaciones siguientes.

Publicado por Himilce Wicca Celtíbera