Tiempo de Difuntos

Tiempo de Difuntos

Coven Crann Bethadh-Wicca Celtibera

Tiempo de difuntos…de oscuridad, de comunicación con el otro lado, el principio del año celta.

Para nuestros antepasados que ya pastoreaban, cuya cría de rebaños sólo iba acompañada por una incipiente agricultura, mantener alimentados a esos rebaños durante el tiempo de invierno era algo prácticamente imposible. La solución era mantener con vida a un pequeño número de reses y sacrificar al resto conservando la carne gracias a la sal (puede venir de ahí el uso tradicional y mágico de la sal como desinfectante para el mal físico o espiritual).

Anmunobia era un tiempo de incertidumbre…habrían seleccionado bien el ganado, sería suficiente? Sería el invierno largo y difícil? Y si era así, sobrevivirían las crías del ganado, bastaría con la carne almacenada para alimentar a la tribu?.. las incógnitas de nuestros antepasados encontraban esperanza en su fe en los dioses y en los rituales de ofrenda para contentarles.

La cosecha para el 31 de octubre tenía que estar ya almacenada. Existía la creencia de que todo lo que no se había almacenado era recogido por un duende nocturno que se pasaba la noche del 31 destruyendo o contaminando todo lo que no estaba recolectado.

En este tiempo se mezclaba la incertidumbre económica y un halo de misterio, ya que durante el cambio de año, (el viejo y moribundo y el que estaba por nacer) el velo era muy fino. Las puertas de los sidhe- túmulos se abrían y durante toda la noche los humanos, espíritus y seres mágicos entraban en íntimo contacto. Los espíritus de los amigos y familiares muertos buscaban a sus parientes en el calor de los fuegos.. un tiempo sin tiempo.

Esta fiesta representa por un lado, un tiempo de propiciación, adivinación y comunión con los muertos, y por otro lado, la alegría de la fiesta para comer y beber sin olvidar la desafiante afirmación de la vida y la fertilidad en la misma cara de la oscuridad final.

Nos preparamos ya para la fiesta tan misteriosa que llega, llamamos a las nieblas de noviembre para que cubran con su fina tela las almas de los que regresan a casa…

Feliz anmunobia!

“Suspirando, gimiendo, maldición sin reproche,
Viento borrascoso e invernal,
Quejándose, llorando, palabras sin falsedad,
Estos son mis nombres en cualquier camino.”



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